La meditación nos abre al Amor.

La meditación nos abre al Amor.

Cuando meditamos nos volvemos más compasivos con todos los seres y con nosotros mismos y esa es nuestra verdadera esencia que el Amor.

Este cuento lo describe muy bien

Un joven fue a visitar a un maestro y le contó las dudas que tenía acerca de sus sentimientos por su familia.

El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y le dijo solo una cosa:

-Ámala

Y luego se calló

El muchacho dijo:

-Pero, todavía tengo dudas…

-Ámala le dijo de nuevo el maestro,

Y ante el desconsuelo del joven, después de un breve silencio el maestro le dijo lo siguiente:

-Hijo, amar es una decisión no un sentimiento.

Amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y fruto de esa acción es el amor.

El amor es un ejercicio de jardinería

Arranque lo que hace mal, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide.

Esté preparado porque habrá plagas, sequias o excesos de lluvias, pero no por eso abandone su jardín.

Ame, es decir, acepte, valorice, respete, dé afecto, ternura, admire y comprenda.

Simplemente, ame

¿Sabes por qué?

Porque la inteligencia sin amor te hace perverso

La justicia sin amor te hace implacable.

La diplomacia sin amor te hace hipócrita

El éxito sin amor te ha arrogante

La riqueza sin amor te hace avaro

La docilidad sin amor te hace servil

La pobreza sin amor te hace orgulloso

La belleza sin amor te hace ridículo

La autoridad sin amor te hace tirano

El trabajo sin amor te hace esclavo

Y LA VIDA SIN AMOR NO TIENE SENTIDO