El camino de la atención plena

El Mindfulness – El camino de la atención plena.

Publicado en Saludterapia. Susana Peláez .Grace Mindfulness y Meditacion

La Atención Plena es una forma determinada de prestar atención y con ello nos referimos a varias cosas:

Práctica informal

La práctica informal de mindfulness o atención plena, que es  darnos cuenta de que está sucediendo mientras está sucediendo de una forma intencionada, sin juzgar y con una actitud amable hacia lo que se está sucediendo sea agradable o no. Aprendemos a observar y aceptar lo que no es agradable.

Así nos estamos refiriendo a practicar la atención de forma intencionada durante nuestras actividades diarias como pueden ser asearnos, caminar, comer, trabajar, cepillarnos los dientes, conducir…

Práctica formal

La práctica formal del mindfulness o atención plena, que es un tipo de meditación. Tipos de meditación hay muchos. En la atención plena, el objetivo del meditador es observar todo lo que pasa por nuestra mente, pensamientos, emociones o sentimientos o lo que perciben nuestros sentidos sin pararse en ello, sin juzgar su contenido solo observándolo.

Utilización de la consciencia

También hace referencia a un modo desde el que vivir, donde empezamos a utilizar la consciencia de forma habitual y sustituimos los viejos patrones mentales de inconsciencia y piloto automático que nos hacen realizar acciones sin control y sin la atención necesaria.

Beneficios de la práctica

Que conseguimos practicando la atención plena, que la atención se centre en el presente, y deje de pensar en el pasado y en el futuro reduciéndose la cháchara mental que nos hace pasar de un pensamiento a otro de forma continua, devolviéndonos la paz mental y el alejamiento de preocupaciones pasadas o futuras.

Este tipo de meditación ha sido objeto de innumerables estudios científicos que avalan sus enormes beneficios. A continuación, algunos de esos estudios:

Si estamos atentos al momento presente, sin duda alguna estaremos disfrutando la vida, viviendo cada instante como si fuera el único, pasaremos a vivir la vida de verdad, de una nueva forma, dándonos cuenta de todo lo bello que hay en ella.

Estaremos relacionándonos con nuestros sentidos de forma plena, cuando vemos algo, lo observaremos con otra mirada, percibiremos colores, formas, intensidades que no percibíamos antes, nos daremos cuenta de todas las cosas bellas que antes no reparábamos, dejaremos de oír para escuchar, prestaremos atención a los sonidos lejanos o cercanos, con el sentido del tacto seremos capaces de percibir las presiones, los puntos de apoyo, la suavidad, la rugosidad, el peso, con los sabores igual, entraremos en un mundo donde los gustos y sabores cobran todo su potencia, con los olores, entraremos en el olor depositando la atención no en el sentido del olfato, sino en el objeto que produce olor.

Internamente seremos consciente de como fluyen nuestros pensamientos, como vienen y van, pero aprenderemos a observarlos con distancia, aprenderemos que no somos ellos sino el observador que los observa, con las emociones y sentimientos, aprenderemos a identificarlas a sentir que sensaciones nos producen, de alegría o de dolor, pero ninguna la descartamos, ni tapamos, la sentimos, le damos su espacio y aprendemos a reconocer que sensación física nos provoca, aprendemos a vivir con las situaciones dolorosas, no a huir de ellas, porque la vida es placer y dolor todo ello entretejidos pero aprenderemos y sentiremos que son emociones y sentimientos que no somos nosotros, nosotros somos la conciencia plena que las observa